La jerarquía de residuos es un concepto que indica el tipo y prioridad de tratamiento que debe recibir un residuo.
Su finalidad es proteger mejor el Medio Ambiente: para ello, los Estados miembros adoptarán medidas para favorecer los diferentes tratamientos según esta jerarquía.
Para determinar políticas y prácticas que minimicen los impactos ambientales, la jerarquía de residuos actúa como un esquema que mantiene un orden de prioridad de las acciones más deseables para gestionar los residuos de una manera eficiente y sostenible.
Aclaramos en este post todas las dudas relacionadas con este concepto básico en materia de gestión de residuos.
¿Qué es la jerarquía de residuos?
La jerarquía de residuos es una clasificación de estrategias de gestión de residuos, ordenadas de acuerdo a su sostenibilidad ambiental.
El objetivo es priorizar las acciones que reduzcan la cantidad de residuos generados y minimicen su impacto en el medio ambiente.
La jerarquía se representa comúnmente en forma de pirámide, con las acciones más deseables en la parte superior y las menos preferibles en su base.
Definiciones
- Prevención
Conjunto de medidas adoptadas en la fase de concepción y diseño, de producción, de distribución y de consumo de una sustancia, material o producto, para reducir:
- La cantidad de residuo, incluso mediante la reutilización de los productos o el alargamiento de la vida útil de los productos.
- Los impactos adversos en el Medio Ambiente y la salud humana de los residuos generados, incluyendo el ahorro en el uso de materiales o energía.
- El contenido de sustancias nocivas en materiales o productos
- Preparación para reutilización
Es la operación de valorización que consiste en la comprobación, limpieza o reparación, mediante la cual productos o componentes de productos que se hayan convertido en residuos se preparan para que puedan reutilizarse sin ninguna transformación previa.
- Reciclado
Toda operación de valorización mediante la cual los materiales de residuos son transformados de nuevo en productos, materiales o sustancias, tanto si es con la finalidad original como con cualquier otra finalidad.
Incluye la transformación del material orgánico, pero no la valorización energética ni la transformación en materiales que se vayan a utilizar como combustibles o para operaciones de relleno.
- Otro tipo de valorización, incluida la energética
Valorización es cualquier operación cuyo resultado principal sea que el residuo sirva a una finalidad útil al sustituir a otros materiales, que de otro modo se habrían utilizado para cumplir una función particular, o que el residuo sea preparado para cumplir esa función en la instalación o en la economía en general.
- Eliminación
Es cualquier operación que no sea la valorización, incluso cuando la operación tenga como consecuencia secundaria el aprovechamiento de sustancias o energía.
Desde cuándo se aplica? Origen de la jerarquía de residuos
La jerarquía de residuos fue mencionada por primera vez en 1975, con su introducción en el texto de la Directiva Marco de Residuos de la Unión Europea (1975/442/CEE) para su inclusión en las políticas de gestión de residuos de la comunidad europea.
Han pasado casi 50 años desde aquel primer paso para avanzar hacia una reducción y gestión sostenible de los residuos.
No sería, sin embargo, hasta 2008 cuando la Unión Europea actualizó y amplió este concepto para incluir las seis etapas que definen la jerarquía de residuos.
Actualmente, a través de la Directiva 2008/98/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, del 19 de noviembre, logrando un todo un hito hasta el momento: la disociación de la relación directa entre el crecimiento económico y la producción de residuos.
Los niveles de la jerarquía de residuos
- Prevención: La prevención es la estrategia más relevante, pues sitúa la reducción de residuos como la medida más sostenible. Sin residuos, el impacto es menor. ¿Cómo se trabaja para lograrlo? Esto se puede conseguir mediante el diseño de productos más duraderos o el uso eficiente de materiales. Para consolidar este primer nivel, el pasado mes de julio entró en vigor el nuevo Reglamento europeo sobre ecodiseño para productos sostenibles de la UE, que incide en el proceso de diseño ecológico de los productos de cara a implementar una mayor sostenibilidad desde la primera fase de la cadena de valor.
- Reutilización: Si no se puede prevenir la generación de residuos, el siguiente paso en la escala marcada por la jerarquía de residuos es la reutilización, para alargar al máximo posible su ciclo de vida y poder volver a utilizar estos productos o materiales. En este nivel, es posible aplicar un proceso de acondicionamiento de determinados recursos para volver a utilizarlo con el mismo propósito, como ocurre, por ejemplo, con los envases reutilizables.
- Reciclaje: El reciclaje es el proceso de convertir residuos en nuevos productos o materiales, de modo que se contribuya a evitar el uso de materias primas vírgenes. Para ello, es necesario poner en marcha los procesos de recogida y gestión de los residuos en función del tipo de residuo generado —papel y cartón, metal, plásticos, orgánicos, etc.— en las instalaciones correspondientes.
- Valorización o recuperación energética: Cuando los residuos no se pueden reutilizar, pero tampoco reciclar de manera eficiente, la recuperación de energía es la siguiente opción para determinados residuos. Esto implica la conversión de residuos en energía mediante procesos que generen electricidad o calor. Aunque menos preferible que el reciclaje, este método es mejor que el vertido.
- Eliminación: La eliminación es la última opción y la menos deseable en la jerarquía de residuos. Este método se utiliza cuando no hay otras alternativas disponibles, pero se debe minimizar debido a sus impactos ambientales negativos.
Impulsando la pirámide: novedades legislativas
Para incentivar este esquema de sostenibilidad, la Ley 7/2022, de 8 de abril, de residuos y suelos contaminados para una economía circular incluye numerosos ejemplos de instrumentos económicos y otras medidas aplicables. Algunos de ellos:
- Aplicación de tasas y restricciones para operaciones en vertederos e incineración, promoviendo la prevención y reciclaje de residuos.
- Incentivos fiscales para la donación de productos, especialmente alimentos.
- Regímenes de responsabilidad ampliada del productor para diferentes tipos de residuos, buscando eficacia y rentabilidad.
- Sistemas de depósito y devolución para fomentar la recolección eficiente de productos y materiales usados.
- Eliminación gradual de subsidios que no sean compatibles con la jerarquía de residuos.
- Apoyo a la investigación en el diseño de productos reciclables y tecnologías de reciclaje avanzadas.
- Campañas de concienciación pública sobre la jerarquía de residuos y recogida separada, integrando estas prácticas en la educación.
- Promoción del diálogo y cooperación entre todos los interesados en la gestión de residuos, incentivando acuerdos voluntarios y presentación de informes por parte de empresas.
El papel del gestor de residuos
Para lograr una adecuada implementación de la jerarquía de residuos que permita reducir significativamente la generación de residuos y, por tanto, la presión sobre recursos, los gestores de residuos tienen aquí un papel fundamental.
Son responsables de diseñar y operar sistemas de gestión de residuos que cumplan con las regulaciones ambientales, impulsando las mejores prácticas para reducir la huella ambiental de las empresas que generen residuos.
Asimismo, los gestores autorizados son los agentes que ponen en marcha esa gestión efectiva de residuos a través de su infraestructura, planificando y administrando los recursos para asegurar un manejo adecuado de los residuos.
En este sentido, Recytrans es líder en innovación e implantación de prácticas más sostenibles para hacer realidad este valioso marco y fomentar así una gestión de residuos más eficiente y respetuosa con el medio ambiente.



