No es un tema nuevo en el sector de la gestión de residuos de plástico o de papel y cartón, pero sí un tema pendiente.
Hablamos del fin de condición de residuos (end of waste, en inglés) para que ciertos materiales recuperados sean considerados como tal, materias primas secundarias, y no residuos.
Los desafíos del fin de condición de residuos
Debemos entender este mecanismo como una herramienta para la consolidación del modelo de economía circular con implicaciones directas en la labor de los gestores de residuos.
En la Unión Europea, hay países como Francia e Italia que han avanzado en sus propias normativas nacionales para determinar este fin de condición de residuo.
Sin embargo, sigue sin haber una armonización a nivel comunitario que facilite la posterior comercialización o exportaciones de estos materiales recuperados.
Las diferentes fracciones de residuos cuentan a día de hoy con regulaciones diversas, generando incertidumbre e importantes diferencias entre países. Con esta armonización se aborda directamente la competitividad del sector.
Además de la falta de criterios armonizados, es necesario abordar esas barreras de aceptación del mercado de materiales recuperados, en el que numerosas industrias aún se muestran reacias al uso de estas materias primas secundarias.
Fin de condición de residuo, ¿por qué es importante?
Y, ¿por qué es esto importante?
En primer lugar, porque la reclasificación de residuos puede generar riesgos para la salud humana y del medio ambiente si los materiales no se gestionan adecuadamente.
De este modo: garantizar que los materiales cumplen con los estándares técnicos y ambientales, aunque pueda ser complejo, especialmente en sectores con residuos heterogéneos, asegura siempre un control correcto de la trazabilidad de los residuos.
Pero es que, además, debemos atender al contexto actual en el que la Unión Europea avanza hacia un modelo de economía circular donde se consolide este mercado y aumente la demanda de materiales recuperados y reciclados.
Otra razón a sumar: cumplir con los objetivos de reciclado establecidos para los próximos años.
Sólo consolidando un mercado de materiales recuperados podremos hacer frente a ese incremento de residuos que han sido recuperados o valorizados.
Otro aspecto a tener en cuenta es que esta armonización de criterios permitirá simplificar multitud de trámites burocráticos al perder esta condición de residuo: regulaciones relativas a almacenamiento, transporte o tratamiento, lo que ayudará a agilizar procesos y liberar de determinadas cargas económicas.
Los criterios de la legislación española
¿Cuándo un residuo se convierte en material recuperado?
A nivel europeo, las empresas recicladoras están reclamando dar respuesta a esta pregunta a través de unos criterios establecidos y homogéneos, que eliminen posibles barreras comerciales y a fortalecer la industria y su competitividad.
En España, en la actualidad, y revisando la Ley 7/2022, de residuos y suelos contaminados para una economía circular, vemos que para que un residuo deje de ser considerado como tal es necesario que se aplique cuatro criterios:
- Uso específico: el material debe estar destinado a un uso concreto y viable dentro del mercado.
- Demanda en el mercado: debe existir una demanda o un uso real para el material, garantizando su aprovechamiento.
- Cumplimiento de normativas: el material debe cumplir con los requisitos técnicos y legales aplicables a los productos en su categoría.
- Ausencia de impactos negativos: su uso no debe generar impactos adversos sobre la salud humana o el medio ambiente.
Fin de condición de residuos: qué tiene que hacer el gestor de residuos
Según esta normativa, las Comunidades Autónomas son competentes para incluir en la autorización de un gestor de residuos, si así lo solicita, la acreditación de “que un residuo valorizado en una instalación ubicada en su territorio, deja de ser residuo para que sea usado en una actividad o proceso industrial concreto ubicado en esa misma comunidad autónoma, o bien en otra comunidad autónoma previo informe favorable de esta última”.
Si tienes dudas al respecto de la aplicación de la normativa en la Comunidad Valenciana, no dudes en contactar con tu gestor de residuos en Valencia.




